La Cámara Gastronómica cruceña presentó un modelo de protocolo de bioseguridad para habilitar la atención en restaurantes de Santa Cruz dentro del plan de reactivación económica de ese rubro que comprende manuales de ejecución obligatoria para toda la cadena del negocio, que va desde locales cerrados, al aire libre, delivery, panaderías, patios de comida y otros.

“La pandemia golpeó duro la economía del rubro, actualmente trabajamos con el 30% de nuestra capacidad, muchos propietarios quizá ya están al límite de en un mes más reactivarse o declararse quiebra y cerrar”, expresó el presidente de la Cámara Gastronómica de Santa Cruz, Fernando Medina, a través de un comunicado.

Según la Cámara con la reapertura de los negocios, se permitirá un incremento al 60% de la producción de todo el rubro, duplicando la empleabilidad con un gran impacto en el sector gastronómico, además del alivio a la economía de las empresas, la de sus funcionarios y con ello hacer un importante aporte en la dinamización de la economía.

“70.000 empleos directos y más de 200.000 empleos indirectos, son las cifras antes de la pandemia, hoy la situación es crítica, y el porcentaje habla de solo una reactivación paliativa gracias a los ‘delivery’ que solo llegan a cubrir entre un 10 y un 40% de los ingresos previo al Covid-19”, puntualizó Medina en el comunicado.

Las medidas de bioseguridad

Entre las medidas planteadas en el protocolo figuran:

  • La disposición física de las mesas con un metro y medio de distancia y mamparas separadoras en lugares de contacto directo del personal con los clientes como la caja.
  • Las medidas de bioseguridad en los espacios de atención, producción (manipulación de alimentos) y entrega de comidas, entre las cuales se establece: el lavado constante de manos, uso del barbijo de tela o desechable, gafas protectoras y/o máscaras faciales, trajes de bioseguridad para la jornada en áreas que así lo requieran; y la implementación de basureros para desechos del material de bioseguridad del personal.
  • En cuanto a los clientes, estos deberán cumplir con el uso obligatorio de barbijo, la toma de temperatura corporal y el ingreso por el pediluvio para la desinfección de calzados.
  • Se establece la obligatoriedad del lavado de manos frecuente o uso de desinfectantes los cuales deberán realizarse durante el total de jornada laboral, ya sea para el intercambio de materiales, herramientas, dinero y contacto directo con clientes.
  • Se exige la disponibilidad, en áreas comunes, de los insumos necesarios para la desinfección frecuente, (agua, jabón líquido, toallas de papel desechables y/o desinfectante a base de alcohol al 70%). El personal de limpieza dispondrá de soluciones jabonosas, alcohol líquido, hipoclorito de sodio (lavandinas) y desinfectantes orgánicos para toda la infraestructura.

Fuente: Pagina Siete digital