Posiblemente ni el más alocado de los guiones de una película alemana de sobremesa podría haber imaginado lo ocurrido los últimos meses en el mundo. Y es que más allá de la estela de dolor y muerte que está dejando la pandemia, las historias surrealistas que se generan a su alrededor no hay día que no sorprendan.

La penúltima llega desde Chicago, donde Alinea, uno de los restaurantes más aclamados del mundo (3 Estrellas Michelin, en la lista 50 Best desde hace años y considerado entre los mejores de Estados Unidos), tuvo la ingeniosa idea de incluir en su menú un canapé con la característica forma de la Covid-19.

Esa esfera grisácea salpicada de puntos rojos que tantas veces hemos visto pero aquí convertida por el chef Grant Achatz y su equipo en una bola de coco con pimienta de Sichuan y frambuesas congeladas.

La ocurrencia, por lo visto, no gustó demasiado. Una imagen del plato compartida en Instagram por un cliente de Alinea in Residence -la versión pop-up del prestigioso restaurante- no tardó en acumular decenas de críticas que, en general, consideraban la idea una falta de respeto a las víctimas del coronavirus.

Algo así como el clásico debate de los límites del humor, pero aplicado al mundo de la gastronomía. Pese a que desde la dirección del restaurantes se intentó explicar el plato y justificar la decisión, lo difícil que ahora resulta dar con la imagen en cuestión y el debate posterior hacen pensar que finalmente se optó por retirarlo del menú.

De todos modos, da un poco igual porque la historia no acaba ahí. Pocos días después de la polémica por el plato con forma de Covid-19, el restaurante anunciaba su cierre tras detectarse un caso de coronavirus en uno de los trabajadores.

Aunque para muchos será un claro caso de karma o justicia poética, desde el restaurante parece que se lo toman con mucha filosofía y profesionalidad.

Cerrado durante este pasado fin de semana, el plan es volver a abrir el miércoles -informaba un medio local– tras someter a test a todo el equipo que compartió espacio con la persona afectada que, por cierto, se encuentra bien y tiene síntomas leves.

Desde el pasado mes de marzo, cuatro personas del equipo de 300 que trabajan en los diferentes restaurantes y locales del grupo han dado positivo, explican desde la empresa para restar gravedad al asunto.

 

Fuente: 20 minutos / Redacción: Iker Morán